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La educación es, sin lugar a dudas, una de las bases del desarrollo en cualquier país del mundo y representa el verdadero motor de cualquier política económica, social seria y responsable en el logro de conocimientos y destrezas intelectuales en las personas capaces de generar un mayor crecimiento económico y protagonizar el cambio hacia la modernidad y eficiencia en el bienestar y calidad de vida que requieren los pueblos.
En este sentido, se entiende que todos tienen el derecho de dominar y conocer las nuevas tecnologías de la información y es importante resaltar que unos de los fenómenos que viven las sociedades actuales y que impacta directamente al sistema educativo, es el desarrollo de la sociedad de la información, identificando a través de este termino una nueva época en que los sistemas de comunicaciones, cada vez más accesibles y veloces, producen un cambio en nuestro modo de vida.
Una de estás expresiones tecnológicas más visibles y que ha servido como medio a esta transformación indudablemente es el Internet, posibilitando un modo nuevo de organización de la sociedad, hacia una fuerte tendencia hacia la globalización cultural, aparte de sus otros beneficios, desafíos y conflictos que enfrenta la sociedad actual.
Es claro que los centros de enseñanzas deben adoptar y hacerse cargo de esas nuevas experiencias culturales, incorporarlas y utilizarlas productivamente, garantizando así principios de equidad en el acceso ya que de esto dependerán las futuras capacidades de los alumnos, a fin de hacer un aprovechamiento inteligente de las TIC, ya sea para el acceso a los bienes culturales como para la adquisición de destrezas para el mundo laboral. Se observa que entre países e incluso en uno existen diferencias o desigualdades en el desarrollo mismo de la sociedad de la información. Esta desigualdad no solo está enmarcada en el acceso entre los individuos sino que también hablamos de grupos sociales y áreas geográficas que no tienen la oportunidad de acceder a las TIC’s.
Hay instituciones tanto del sector privado como publico que actualmente están trabajando en el sentido de acortar esta desigualdad e incluso grandes corporaciones han tomado iniciativas bajo este aspecto, como es el caso de Intel con sus programas: Intel® Educar para el Futuro e Intel® Innovación en Educación, iniciativa global de Intel que tiene la meta de preparar a los educadores y estudiantes para el éxito en siglo veintiuno
De esta manera, el presidente del directorio de Intel, Craig Barrett, se reunió con autoridades del Ministerio de Educación y Presidente de la República, Alan García, donde concluyó que el gobierno tiene disposición para impulsar los proyectos tecnológicos que beneficien la mejora educativa y de vida de las personas. Así resalto que “la educación es vital para el desarrollo de una fuerza laboral de alto nivel. Ahora con la disposición de las herramientas correctas y el entrenamiento adecuado ayudaremos a la siguiente generación a hacer realidad el potencial de sus ideas”.
Solo subrayar que la educación es un elemento principal en el desarrollo de un país e integrarlo dentro de la Sociedad de la Información no es solo un tema solo de tipo tecnológico o quien participa de esta sociedad es quienes tienen computadoras conectadas en red, sino que el elemento fundamental se ubica en un plano diferente, en el del desarrollo de las capacidades individuales, sociales e institucionales que pueda alcanzar un país. Ante ello, la escuela debe asumir un rol fundamental porque es el espacio donde todos los niños, jóvenes y adultos pueden acceder efectivamente a la “alfabetización digital”.
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