La tecnología es el motor y fundamento del negocio

No hay ‘pero’ que valga en los negocios. Por ello, para estar en ‘vitrina’ y crecer, se exige ahora competitividad, integridad y tecnología. Tres ingredientes básicos que no solo aseguran el fortalecimiento del corebusiness de la compañía, sino también la continuidad del negocio con eficacia en el mercado.

En este contexto, las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) desempeñan uno de los roles protagónicos en el desarrollo de una organización, por lo que las decisiones empresariales deben ejecutarse sobre la base de ello. En este sentido, se requiere que los tomadores de decisiones o gerentes o responsables de las áreas de TI (CIO) o gerentes generales (CEO) tengan conocimiento pleno del uso y beneficios de las TIC para beneficio, tanto interno y externo de la entidad.

Gartner sostiene que la responsabilidad es conjunta. El CIO tiene como principal actividad orientar en todos los sentidos al CEO de los beneficios tangibles e intangibles que traerá la decisión que se tome. Existen CEO que tienen conocimientos de TI (los menos) y los que no lo tienen (los más), por lo que este tipo de orientación se vuelve un punto crítico para una adecuada toma de decisiones. Aquí es donde la responsabilidad del CIO se vuelve más grande, ya que si no sabe transmitir adecuadamente lo anteriormente mencionado la decisión del CEO puede no ser la mejor o la que se esperaba. En consecuencia, el logro de las metas en el campo de la informática dependerá del tipo de comunicación que se maneje, canales adecuados para transmitir el mensaje y la búsqueda de una interpretación correcta de los mismos para poder ejecutar la acción. Será de importancia la comprensión y lectura de los mensajes a fin de hacer lo correcto.

Entonces, nada más y nada menos que ello será el reto del CIO, quien ahora – de acuerdo a Gartner, el perfil de este deberá orientarse ha involucrase más en temas de negocios y hablar como si fuera del negocio y dejar de lado la jerga informática; mientras que la tendencia de la áreas de tecnología es que se conviertan en unidades de negocio independientes con proyecciones concretas de crecimiento y consolidación.

De esta forma, en la medida en que el CEO comprenda que la inversión en tecnología implica desarrollo de negocio y no erogación empezará a involucrarse y conocer cuál es la tecnología que, actualmente, soporta su negocio, así como las tendencias en la misma, sin entrar a la profanidad del CIO. Aquellos CEOs y CIOs que lo han hecho, han logrado formar un gran equipo y conjuntamente han traído grandes beneficios a sus organizaciones.

Finalmente, Los tomadores de decisiones deberán estar ahora, como siempre, trabajando en un esquema sólido de innovación. Es decir una innovación planeada y sobre todo estructurada sobre una o varias de las metas estratégicas y objetivos básicos de la industria. La velocidad de cambio de los mercados y la entrada de jugadores no tradicionales a los nichos de mercado, son cada vez más rápida, descarnada y agresiva, por lo que sólo la innovación metodológica, constante y dirigida por los líderes de las empresas podrá garantizar el posicionamiento de las mismas como líderes en sus mercados.