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A lo largo de estos años, la palabra innovación se ha consolidado como el secreto mejor guardado de los hombres de éxito del país. Incluso, los comentarios extranjeros lo asientan como la declaración del Mag. Ninon Jego, de la Universidad del Bio Bio, en el marco del Seminario Internacional “Emprendimiento e Incubación: Pilares del Desarrollo Empresarial”, organizado por la Universidad de San Martín de Porres, en octubre del 2007. “… el camino del Perú está en nuestras manos, y sin malentendidos, quiere decir que depende de nosotros el ser emprendedores e innovar con nuevos planes de desarrollo empresarial”.
Lo cierto es que Perú, hoy por hoy, es un modelo para el mundo en cuando a innovación, desarrollo y modelo de negocio; sin embargo, los propios peruanos no estamos evaluando tales distinciones para comprender mejor la situación actual en la que cada uno se encuentra inmerso y cómo podría generar mayor valor para seguir en crecimiento.
Esto se pudo constatar en el reciente Foro Internacional de Ciencia, Tecnología, Innovación y Competitividad, donde la puesta por el tema revelaba una omisión total de parte del actual gobierno y de las instituciones públicas y privadas. Quizás los temas coyunturales y de agenda estén concentrado la atención, pero, es importante resaltar que como el “Año de las Cumbres Mundiales en Perú”, es el momento idóneo de empujar la innovación y el desarrollo en los empresarios, ya que esto sin duda definirá el rumbo del país y de las futuras generaciones.
Recientemente, un estudio realizado por el Foro Económico Mundial (FEM), sitúo al Perú en el puesto 84 del listado de desarrollo tecnológico en el mundo., superando en Latinoamérica a Venezuela (90), Ecuador (107), Bolivia (111), Paraguay (120), entre otros.
El Informe Global sobre Tecnología 2007-2008, que lleva por subtítulo "Fomentando la Innovación mediante la Preparación en la Red", financiado por Cisco Systems, deberia constituir una forma de medir el impacto y crecimiento peruano en la región.
Datos como estos empujan con mayor razón a concentrar esfuerzos para la promoción de la innovación, inversión, ciencia y tecnología, pilares fundamentales para reducir la brecha digital y alcanzar conocimiento y educación. Es, entonces, momento de actuar.
El Editor
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